Compramos café de tostador y lo guardábamos en una bolsa doblada por la mitad.
Esta página cuenta cómo acabamos con un solo producto en el catálogo y por qué no pensamos añadir más.
Durante meses hicimos lo que hace todo el mundo: pinza de la ropa, tarro de cristal sin junta, la bolsa dentro de otra bolsa. El café se estropeaba igual. Empezamos a mirar qué se vendía y encontramos siempre la misma disyuntiva: recipientes que sellan bien pero son de plástico opaco y feos, o tarros bonitos que no cierran de verdad.
Nos pareció una elección absurda. Un recipiente que se usa a diario está encima de la encimera, a la vista, y tiene que hacer bien su trabajo. Las dos cosas.
Así que fijamos qué queríamos y no bajamos de ahí. Vidrio, porque no absorbe olores ni cede sabor y deja ver cuánto queda. Un botón que saca el aire de dentro. Una junta que aguante abrirse y cerrarse todos los días durante años. Descartamos todo lo que no cumplía las tres cosas a la vez.
Lo que quedó es lo que vendemos: un recipiente en cuatro tamaños, con la misma tapa en los cuatro, para que se ordenen juntos en la balda. Es todo el catálogo y no tenemos intención de ampliarlo.
Cuatro cosas que no vamos a hacer.
- 01 Sacar colores nuevos cada temporada para que el tuyo parezca viejo.
- 02 Vender accesorios que se compran una vez y se guardan en un cajón.
- 03 Vender un recipiente con plástico donde toca el café, por mucho que abarate el precio.
- 04 Subir el precio de tarifa para poder anunciar un descuento permanente.
Si algo no encaja, escríbenos antes de devolverlo.
Contestamos nosotros, no un formulario. Si la junta falla o el botón deja de hacer vacío, te enviamos una unidad nueva. Y si no era lo que esperabas, tienes 14 días para devolverlo.
hola@tregua.com