Carta abierta Nº 01

Compramos café de tostador y lo guardábamos en una bolsa doblada por la mitad.

Esta página cuenta cómo acabamos con un solo producto en el catálogo y por qué no pensamos añadir más.

Durante meses hicimos lo que hace todo el mundo: pinza de la ropa, tarro de cristal sin junta, la bolsa dentro de otra bolsa. El café se estropeaba igual. Empezamos a mirar qué se vendía y encontramos siempre la misma disyuntiva: recipientes que sellan bien pero son de plástico opaco y feos, o tarros bonitos que no cierran de verdad.

Nos pareció una elección absurda. Un recipiente que se usa a diario está encima de la encimera, a la vista, y tiene que hacer bien su trabajo. Las dos cosas.

Así que fijamos qué queríamos y no bajamos de ahí. Vidrio, porque no absorbe olores ni cede sabor y deja ver cuánto queda. Un botón que saca el aire de dentro. Una junta que aguante abrirse y cerrarse todos los días durante años. Descartamos todo lo que no cumplía las tres cosas a la vez.

Lo que quedó es lo que vendemos: un recipiente en cuatro tamaños, con la misma tapa en los cuatro, para que se ordenen juntos en la balda. Es todo el catálogo y no tenemos intención de ampliarlo.

El equipo de Tregua
1 Producto en el catálogo
4 Tamaños, una sola tapa
0 Plástico toca el café
14 Días para devolverlo
Por escrito

Cuatro cosas que no vamos a hacer.

  1. 01 Sacar colores nuevos cada temporada para que el tuyo parezca viejo.
  2. 02 Vender accesorios que se compran una vez y se guardan en un cajón.
  3. 03 Vender un recipiente con plástico donde toca el café, por mucho que abarate el precio.
  4. 04 Subir el precio de tarifa para poder anunciar un descuento permanente.

Si algo no encaja, escríbenos antes de devolverlo.

Contestamos nosotros, no un formulario. Si la junta falla o el botón deja de hacer vacío, te enviamos una unidad nueva. Y si no era lo que esperabas, tienes 14 días para devolverlo.

hola@tregua.com